RIEGO -- MENOS ES MÁS --


Es mejor regar poco tus plantas que regarlas demasiado. 

¡Prefiero que tengan sed a que le sobre el agua y se termine pudriendo!

Demasiada agua puede llevar a la pudrición de la raíz. Es importante regar tu planta solo cuando la necesite.

Consejo:
Para determinar si lo necesita, podés tocar el suelo primero para asegurarse de que esté seco al menos a 4cm de profundidad debajo de la superficie.
Si el sustrato tiene un color oscuro, se siente húmedo y se pega a su dedo, tu planta tiene suficiente agua por ahora.

La frecuencia del riego cambia a lo largo del año.

Las plantas necesitan menos agua en el invierno, cuando crecen más lentamente, los días son más cortos y la luz solar es menos intensa. Si la estufa está encendida y el suelo se está secando más rápido, es posible que necesiten un poco más de agua. Las hojas que se marchitan o la tierra que se separa  de los lados de la maceta son signos de una planta sedienta.

Lo mejor es usar agua tibia porque absorbe mejor pero tampoco te compliques o preocupes.
La mejor fotma de regar es hacerlo directamente sobre el suelo alrededor de la base de la planta.
La única excepción son las epífitas, como las plantas aéreas, que también necesitan agua en sus hojas.

Colocá un platito debajo de tu maceta.
Cuando riegues, dejalo remojar por unas horas, luego tirá el agua que quede en el platito.
Si no queda agua, dale al suelo otro riego.