FERTILIZACIÓN


Demasiado fertilizante puede hacer más daño que bien.
Las plantas de interior tienden a no necesitar fertilizantes tan a menudo como las plantas al aire libre.
Si eligís fertilizar tu planta, es mejor hacerlo durante la temporada de crecimiento (desde principios de primavera hasta principios de otoño) y seguir la regla general: "menos es más".

Si tenés tu planta hace al menos un año, podés fertilizarla por primera vez.
Sugerimos utilizar un fertilizante orgánico: Humus de lobriz, 100% compost.
Mejoran la estructura del suelo a la vez que aportan nutrientes.
Si recién cambiaste el sustrato, omití el fertilizante ya que los sustratos suelen tener suficientes nutrientes nuevos.